De la Creatividad a la Consciencia

¿Qué es la Abundancia?
24 agosto, 2015
leche
Alergia a la leche/lactosa | BIO Castellón
1 septiembre, 2015
Show all
Imagen cálida de Teatro desde escenario

¿Alguna vez has escuchado que la creatividad y el potencial de los niños es enorme en comparación con la de personas adultas?
Multitud de estudios han demostrado que a medida que crecemos, capacidad de aprendizaje y especialmente nuestra creatividad, se va reduciendo.

Pero primero vamos a aclarar qué es esto de la creatividad: Es la capacidad o facultad de crear y generar ideas, conceptos, conclusiones, soluciones… que son novedosas, que salen de la norma, de lo habitual y de lo tradicional hasta ese momento. Si tienes un hijo pequeño en casa, tan solo tienes que observarlo y podrás comprobar que la creatividad artística está a la orden del día.

Nacemos con todo nuestro potencial. Dibujamos, inventamos, cantamos, construimos y reconstruimos con lo que tenemos a mano… ¡hasta creamos palabras nuevas! Y llega un momento en que nos damos cuenta en que ya no dibujamos, hemos dejado de construir castillos de arena por el simple placer de crear formas nuevas y ya no inventamos nuevas palabras (quizá una al año cuando no entendemos una palabra que hemos escuchado en inglés).

¿Qué ha ocurrido?

Algunos dirán “has madurado”. ¿Acaso la madurez es la pérdida de facultades? En todo caso sería al revés.

Lo que sí que ha ocurrido aquí es el aprendizaje, y no desarrollo, de un estilo de vida concreto. Hemos crecido en kid boringun ambiente familiar determinado, nacido con unos programas heredados, ido a un colegio para estar sentados en una silla frente a una mesa para aprender un estilo de vida en concreto, una cultura, teorías y creencias dentro de una norma. Tu cuerpo de pocos años te pide salir a correr, crear, caerte y aprender a levantarte. Pero te ves obligado a permanecer sentado en silencia. Este es el primer gran paso para la limitación. Aprendes a ser de una forma concreta, y en ese momento empiezas dejar de ser.

Con el paso del tiempo y no por falta de práctica, con intermitentes evaluaciones para comprobar que te mantienes en la norma, interiorizas toda esta información. Adoptas una cultura y crees que es tuya. Es más, te identificas con ella, con un país, una bandera, una lengua y unas creencias.

Creas tu propio “policía interior”, vestido con un uniforme fabricado por la firma EGO, que se encarga de controlar que todo este en orden. Si aparece un impulso de creatividad, en muchas ocasiones el susodicho llega con su uniforme y te regala un juicio sobre esa idea, tachándola en ocasiones de irracional, infantil e incluso de pseudocientífica.

Te centras en cómo debo comportarme, qué dirán si… o qué quiero ser, más de lo que te centras en ser consciente de qué eres más allá de todas tus capas y máscaras. ¿A cuántos les han preguntado de pequeños “qué quieres ser de mayor”?

¿A cuantos les preguntaron qué son?

En este punto has aprendido a no Ser.

Sin embargo no todo es dramatismo. Estás de enhorabuena, este proceso tiene un para qué.

Ahora estás en el punto de ser consciente de todo ello. Tienes la opción de comprender a todos los personajes que han participado en la obra de tu vida. A cada uno les has dado un papel en el que te has proyectado. Ellos lo han desempeñado a la perfección. Han actuado cuando debían para “limitarte”. Ello de da la oportunidad tomar conciencia de que quien tu le has dado el papel, y te has limitado a través de el. De hecho, quizá el actor ha cambiado, pero sigues limitándote a través de otro.

En esta obra y gracias a estos personajes tienes la oportunidad de volver experimentar tu Ser, lo que eres realmente en todo tu potencial. Ahora puedes comprender la obra de teatro, toda la información, creencias y programas heredados y dar un giro a la historia.

Tomas conciencia y comprendes de corazón toda la obra. Sabes que estás interpretando el papel protagonista y que en la historia no hay buenos o malos. Tienes la oportunidad de tomar consciencia de tu ego,  de tu sombra, de tus creencias y de tus programas heredados. Y te integras.

Durante mucho tiempo quizás has jugado a no Ser. Muy probablemente sigas jugando. Pero ahora eres consciente y conoces la trama de la obra.

Ahora te observas por primera vez en mucho tiempo.

Ahora puedes ver.

Ahora eres un Ser completo.

Ahora… ¿Que acción va a tomar el protagonista? ¿Cuál es tu siguiente paso?

Teatro2

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *